Hace unos meses, corrían los primeros días de julio de 2022, dábamos cuenta en nuestra bitácora de la desaparición de un interesante edificio neomudéjar datado en las primeras décadas del siglo XX. Hoy lamentamos una nueva demolición en el barrio de Prosperidad, de nuevo por partida doble. Aunque en esta ocasión no se traten de edificios de interés artístico, como fue el caso denunciado en la entrada citada, eran ejemplos de construcciones de una planta que caracterizaron el paisaje urbano de la zona y de los que ya sólo nos quedan unos pocos ejemplos.
La Gatera de la Villa 49
Ya está aquí La Gatera de la Villa 49.
En este número de La Gatera de la Villa visitamos la basílica de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, conocemos la historia de nuestros carnavales y del traje goyesco y nos topamos en Aluche con una estatua que presenta un curioso nexo ovetense, todo ello junto a otros interesantes artículos de diversas temáticas, los cuales detallamos a continuación.
XIII Ruta por los Belenes de las iglesias, conventos y casonas nobles de Madrid
Recuperamos nuestra tradicional ruta por algunos de los belenes más significativos de nuestra ciudad, Madrid. ¿Nos acompañas?
La Gatera de la Villa 48
La Gatera de la Villa 48 sale a la calle.
Los resultados recientemente publicados del análisis forense efectuado a la momia de San Isidro han levantado cierta polémica. Según este estudio, ni nuestro santo patrón falleció a avanzada edad ni era el gigante del que nos habla la tradición. Se abren nuevos interrogantes o, cuando menos, se refuerzan ciertas hipótesis ya formuladas en décadas pasadas que vienen cuestionando la tradición «ortodoxa» creada en torno a San Isidro. De todo ello hablamos en este número de La Gatera de la Villa, junto a otros interesantes artículos de diversas temáticas los cuales detallamos a continuación.
Luto y muerte en el Museo del Romanticismo
1. Introducción
“Era aquello… ¿cómo lo diré yo?… un gallardo artificio sepulcral de atrevidísima arquitectura, grandioso de traza, en ornamentos rico, por una parte severo y rectilíneo a la manera viñolesca, por otra movido, ondulante y quebradizo a la usanza gótica, con ciertos atisbos platerescos donde menos se pensaba; y por fin cresterías semejantes a las del estilo tirolés que prevalece en los kioskos. Tenía piramidal escalinata, zócalos greco-romanos, y luego machones y paramentos ojivales, con pináculos, gárgolas y doseletes. Por arriba y por abajo, a izquierda y derecha, cantidad de antorchas, urnas, murciélagos, ánforas, búhos, coronas de siemprevivas, aladas clepsidras, guadañas, palmas, anguilas enroscadas y otros emblemas del morir y del vivir eterno.