INTRODUCCIÓN
El 28 de mayo de 1805, Luigi Boccherini fallecía en su domicilio de la calle Jesús y María, víctima de la tisis. Al día siguiente fue enterrado en la iglesia de San Justo y Pastor —la actual basílica pontificia de San Miguel—, aunque su descanso allí resultaría provisional: en 1927, reclamados por el gobierno italiano, sus restos fueron trasladados a Lucca, su ciudad natal, donde recibieron sepultura en la iglesia de San Francisco.