El Plan Memoria de Madrid se creó en 1990 con la idea de que formase parte de los programas culturales de la Capitalidad Europea de Madrid, de 1992. La intención era mostrar en las fachadas de las casas de la ciudad la relación de los hechos sucedidos con valor histórico, de las personas relevantes que vivieron en esas fincas y también destacar la importancia de determinados edificios singulares.
En ocasiones, algunos de los datos que aportan estas placas son erróneos. Es el caso de la placa colocada en la Casa de Cisneros, en su fachada a la calle del Sacramento. Se colocó en dicha fachada y no en la de la plaza de la Villa por el supuesto carácter de fachada principal del edificio que se atribuye a aquélla, circunstancia que seguramente sería históricamente revisable.
José Manuel Castellanos Oñate
¿Qué hay —y qué podría estar en peligro— bajo el Mercado de San Miguel?
Las noticias sobre la inminente ampliación del sótano del mercado han encendido las alarmas entre especialistas y defensores del patrimonio del Mercado de San Miguel. La intervención podría poner en peligro restos arqueológicos aún no documentados. Sin embargo, el asunto podría ser más complejo de lo que parece. Hay indicios de que bajo el mercado podría conservarse más de lo que hasta ahora se ha pensado.
En las imágenes que acompañan este artículo se explica, paso a paso, por qué conviene mirar con lupa este proyecto.
The houses of the Lujanes: News about their first occupants
The houses and tower of the Lujanes, in the old Plaza de San Salvador, today known as Plaza de la Villa, are the main reference point for civil architecture in Madrid during the medieval period, as they are the only 15th-century palace-house that has survived in Madrid.
Muralla árabe en la galería de Colecciones Reales (II)
Algo así podríamos ver en la cornisa del Campo del Moro si la muralla hubiera quedado exenta y la Galería se hubiera construido en otro lugar.
El pretendido traslado de la iglesia primitiva de San Pedro
“No, ésta no es la iglesia primitiva: hubo otra anterior, más cerca de Puerta Cerrada, que luego se trasladó aquí”. Así se afirma en toda tertulia informada que se precie, en libros y blogs que recogen ecos de otros ecos anteriores sin plantearse –¿para qué?– si la voz primera era cierta, y, ya al pie del propio –y resignado– templo actual, altavoz en mano y al cobijo de un paraguas de color, en atropellados paseos guiados a lo largo de nuestras calles más antiguas.