Fue la mujer más admirada —y también más criticada— de los teatros madrileños del siglo XVIII. Cantante y bailarina, musa de sainetes y tonadillas, La Caramba fue mucho más que una artista: fue un fenómeno social que cruzó la escena para instalarse en la vida y la moda de la Villa y Corte.
Madrid y la música
Son numerosos los músicos que han dedicado a Madrid sus obras y canciones, inspirados por la ciudad, su gente y su vibrante vida cultural. A lo largo de la historia, Madrid ha sido un importante referente para compositores, cantantes y músicos de todas las épocas, quienes han plasmado en sus piezas la esencia única de la capital española. Desde las composiciones más clásicas hasta las más contemporáneas, la ciudad ha sido fuente de inspiración para grandes figuras de la música.
Además, Madrid es cuna de géneros tan emblemáticos como la zarzuela y la tonadilla escénica, dos tradiciones musicales profundamente arraigadas en la cultura madrileña.
La música nocturna de las calles de Madrid, de Boccherini
«Este quinteto representa la música que pasa por las calles de Madrid al atardecer, desde la campana del Ave María hasta la retreta… Esta pieza es absolutamente inútil e incluso ridícula fuera de España, ya que quienes la escuchan nunca pueden entender su significado y los músicos no pueden tocarla como se debe«.
Luigi Boccherini
El origen del chotis
No está del todo claro el origen del chotis madrileño. La Real Academia de la Lengua Española indica que su nombre deriva de la palabra alemana Schottisch (escocés). Hay quien apunta, por tanto, que el chotis sería una adaptación de la escocesa, una danza que estuvo muy en boga a comienzos del XIX en los salones centroeuropeos. De hecho, compositores de la talla de Beethoven, Hummel o Schubert compusieron algunas de estas piezas para piano.
El karaoke lo inventó en Madrid un señor de Toledo.
Dice la RAE, y cito textualmente, que karaoke es una “diversión consistente en interpretar una canción sobre un fondo musical grabado, mientras se sigue la letra que aparece en una pantalla”. La palabra es japonesa y proviene de kara ‘vacío’ y oke (de ōkesutora) ‘orquesta’; lo que viene a significar algo así como “orquesta vacía”.
Cuatro décadas rodando por el Asfalto: Rock madrileño inasequible al desaliento
Don Quijote me abandonó. Cambió su lanza por un tractor.
“Rocinante” (1977)
Han visto pasar el entierro de la Nova Cançó, de la Movida, del acid-house y de los indies y se seguirán escuchando sus discos cuando asistamos a los funerales del postureo (presuntamente) hipster. Esta banda pisó el acelerador en los años 70, sigue fiel a sus principios, y hemos tenido el honor de escuchar cómo habla y cómo canta uno de sus miembros, Julio Castejón.