Fue la mujer más admirada —y también más criticada— de los teatros madrileños del siglo XVIII. Cantante y bailarina, musa de sainetes y tonadillas, La Caramba fue mucho más que una artista: fue un fenómeno social que cruzó la escena para instalarse en la vida y la moda de la Villa y Corte.
Madrid y la música
Madrid ha inspirado zarzuelas, cuplés, tonadillas y canciones de todas las épocas. Una ciudad que lleva siglos poniéndole música a su propia historia.
La música nocturna de las calles de Madrid, de Boccherini
La música nocturna de las calles de Madrid…
«Este quinteto representa la música que pasa por las calles de Madrid al atardecer, desde la campana del Ave María hasta la retreta… Esta pieza es absolutamente inútil e incluso ridícula fuera de España, ya que quienes la escuchan nunca pueden entender su significado y los músicos no pueden tocarla como se debe«.
Luigi Boccherini
El origen del chotis
No está del todo claro el origen del chotis madrileño. La Real Academia de la Lengua Española indica que su nombre deriva de la palabra alemana Schottisch (escocés). Hay quien apunta, por tanto, que el chotis sería una adaptación de la escocesa, una danza que estuvo muy en boga a comienzos del XIX en los salones centroeuropeos. De hecho, compositores de la talla de Beethoven, Hummel o Schubert compusieron algunas de estas piezas para piano.
El tenor Leonid Sobinov en Madrid
El Museo del Traje guarda una fotografía que constituye un auténtico tesoro a partir del cual podemos conocer un poco mejor la vida cultural madrileña de principios del siglo veinte: se trata de una foto dedicada por Leónide Sobinoff (sic) nada menos que “A su Alteza Real, la Princesa Isabel de Borbón”, esto es, a nuestra castiza “La Chata”.
El karaoke lo inventó en Madrid un señor de Toledo
Dice la RAE, y cito textualmente, que karaoke es una “diversión consistente en interpretar una canción sobre un fondo musical grabado, mientras se sigue la letra que aparece en una pantalla”. La palabra es japonesa y proviene de kara ‘vacío’ y oke (de ōkesutora) ‘orquesta’; lo que viene a significar algo así como “orquesta vacía”.