Como en cualquier otra época, en el Madrid de Isabel II vestir bien era sinónimo de distinción y de clase. Sastres como Ortet, Picón, Bartelet o Álvarez se encargaban de dar un toque de elegancia a todo aquel que requiriese un traje confeccionado en sus talleres. Pero hubo uno que destacó por encima de todos y se convirtió en un punto de referencia inevitable para cualquier figurín deseoso de aparentar una buena posición en la sociedad de aquellos años: Juan Utrilla, el sastre de referencia del Madrid de entonces. Su fama traspasó los muros matritenses y las fronteras de España, llegando su nombre hasta Londres y París, los eternos emporios de la moda, a los que acudía en su continua búsqueda de telas e indicios con los que innovar y mantener su privilegiada clientela.
La Gatera de la Villa 19
Ya está aquí La Gatera de la Villa 19.
Bajo el asfalto madrileño discurren aún los viajes de agua que durante siglos surtieron sus fuentes. Una red de ciento veinte kilómetros de galerías subterráneas que estuvieron en funcionamiento hasta finales del siglo XIX y algunos de cuyos túneles son visitables hoy en día.
La Gatera de la Villa 18
Ya está aquí La Gatera de la Villa 18.
Isabel II reinó treinta y cinco años, tiempo más que suficiente para dejar su nombre en unas cuantas cosas. La más duradera, sin duda, es el Canal que lleva su nombre. La Coordinadora Salvemos La Dehesa De La Villa documenta en «El canal bajo del Canal de Isabel II« los restos de acueductos, canales y una almenara que sobreviven en el parque de Rodríguez Sahagún, no sin dificultades, como testimonio de esa magna obra. Juan Pedro Esteve García, por su parte, repasa en «Pinceladas del reinado de Isabel II en Madrid« lo que dio de sí esa época en la capital, que no fue poco ni fue todo.
La Gatera de la Villa 17
Ya está aquí La Gatera de la Villa 17.
Escribía Antonio Machado:
«Son de abril las aguas mil.
Sopla el viento achubascado,
y entre nublado y nublado
hay trozos de cielo añil».
Y también es de este mes de abril el nuevo número de La Gatera.
La Gatera de la Villa 16
Ya está aquí La Gatera de la Villa 16.
Diciembre ha llegado con su cargamento habitual de frío, luces y promesas de reencuentros, y trae fuertemente abrigado —con manoplas, gorro de lana y bufanda— a un recién nacido número de la Gatera. Pero no porque pequeño en edad lo es en cuanto a contenidos.