Tradicionalmente se ha llamado Siglo de Oro al XVII, pero sin querer restar méritos a la presencia en aquella centuria de Velázquez, Lope de Vega, Cervantes, Góngora, Quevedo y otros cerebros de las artes, tenemos que acordarnos de una época dorada que vino un poco después, entre el fin de la guerra de Sucesión en 1714, que pone en el trono a Felipe V, y la muerte de Carlos III en 1788. Madrid, como capital del reino, fue escenario privilegiado de reformas sociales, culturales y urbanísticas.
Historia de Madrid
Madrid tiene una rica y fascinante historia que abarca más de mil años. Desde su fundación islámica en el siglo IX, cuando el emir de Córdoba, Muhammad I, ordenó la construcción de una fortaleza que daría origen a la ciudad, hasta la actualidad, han sucedido innumerables episodios históricos que han marcado su desarrollo y evolución.
A lo largo de los siglos, Madrid ha sido testigo de grandes transformaciones, desde su paso por el dominio musulmán, hasta ser elegida como la capital de España en el siglo XVI por Felipe II, lo que inició una etapa de esplendor para la ciudad. A lo largo de su historia, Madrid ha sido escenario de importantes momentos políticos, culturales y sociales que la han convertido en el corazón del país.
Desde las revueltas del siglo XVII, pasando por la Guerra de Independencia contra las tropas napoleónicas, hasta los movimientos sociales del siglo XX, cada uno de estos episodios ha dejado su huella en los monumentos, calles y tradiciones de la ciudad. Madrid ha sido una ciudad de contrastes y cambios constantes, y su historia continúa escribiéndose hoy en día, con cada nuevo evento y desarrollo que da forma a su identidad.
Madrid, una Historia de bigotes (XI): La Guerra de Sucesión
En 1699 se produjo en Madrid un importante motín contra la subida del precio del pan. La popularidad de los Habsburgo había caído muchos puntos. Los intentos de mantener al rey con vida habían salido ya del ámbito de la medicina para dar paso a todo tipo de curanderos, exorcistas y aprovechados, y finalmente, Carlos II murió el 1 de noviembre de 1700, para que poco después se iniciara una de las guerras que iban a marcar la historia de España en los siglos posteriores.
Madrid, una Historia de bigotes (X): La corte decadente de los últimos Austrias
Don Cleofás, desde esta picota de las nubes, que es el lugar más eminente de Madrid, mal año para Menipo en los diálogos de Luciano, te he de enseñar todo lo más notable que a estas horas pasa en esta Babilonia española.
Luis Vélez de Guevara. El diablo Cojuelo (1641)

Cuando llegó el siglo XVII, algunos restos del pasado medieval estorbaban en medio del trasiego que iban alcanzando las calles de Madrid (estimación de 20.000 habitantes variable según autores).
Madrid, una Historia de bigotes (IX): Wikileaks en el siglo XVII
Transcribimos a continuación un folleto con el que amanecieron las paredes de Madrid en algún momento de la década de 1610. Fue redactado por una facción política (la que deseaba la caída en desgracia del duque de Lerma) para airear de manera anónima las corruptelas de este valido y de su segundo de a bordo Rodrigo Calderón. Los disidentes de la National Security Agency o del ejército norteamericano que a día de hoy cuelgan en Internet los trapos sucios de sus superiores no han inventado nada nuevo.
Madrid, una Historia de bigotes (VIII): La ciudad de los Austrias mayores
Cuando Carlos se posesiona de Castilla, América no es sino un trazo en el mapa. El continente no tiene sino una cara: la del Atlántico. Del lado del mar que descubrió Balboa, nadie sabe lo que hay. Del Caribe mismo sólo se conoce la mitad. Falta por ver toda la costa que va desde Florida hasta Yucatán. Durante los cuarenta años que reinará Carlos, el continente quedará todo explorado y visto: serán cuarenta años que transformen al mundo. Carlos empujará las naves de Magallanes, que medirán la cintura de la esfera; se fundarán virreinatos y gobernaciones; se fundarán todas las capitales de América, excepto Santo Domingo y La Habana.
Germán Arciniegas. Biografía del Caribe
Este encendido elogio de Arciniegas al Emperador se refiere, evidentemente, a los países de la América hispana, pues aparte de esas capitales, otras naciones fundaron las ciudades que hoy forman los Estados Unidos y el Canadá, aparte de los pequeños enclaves de las Guayanas, pero en lo esencial, describe perfectamente la descomunal expansión del poder de la monarquía hispana en unas pocas décadas.