Adiós a Manolo Amago, el último sereno de Madrid

Quizás su nombre no les diga nada, aunque su figura fue muy popular en los rincones de nuestra villa. Manuel Amago Fuertes, Manolo para sus más cercanos, fue sereno, aquella entrañable presencia que, con la gorra en la testa y el chuzo en la mano, daba conversación y seguridad a los viandantes que deambulaban por las calles madrileñas en las noches de antaño, abriendo los portales a quienes llegaban cuando los porteros ya habían echado los cerrojos.

Sereno de Madrid en 1935.
Sereno de Madrid en 1935. Fotografía de Miguel Cortés, procedente del Archivo General de la Administración, extraída de la galería de Espacios para el Arte, en Flickr. Licencia Creative Commons CC- BY-NC-SA 2-0).

Un oficio cercano en las noches madrileñas

Manolo, sin embargo, no fue un sereno cualquiera. Le tocó ser el último, el que puso punto final a un oficio. A finales de la década de 1970, el cuerpo de serenos fue suprimido. Aunque muchos se reciclaron en porteros o vigilantes de comunidades, Manolo no quiso apartarse de su trabajo y, pese a ganarse la vida como vigilante de seguridad en una empresa cercana a las calles en las que ejerció su oficio, siguió desempeñando su función, por su cuenta y una vez terminada su jornada laboral, hasta que la edad le obligó a retirarse. Entre medias, acompañaba a los vecinos, los escuchaba, hablaba con ellos y los ayudaba en más de un trance.

Plaza de Manuel Becerra, con el Parque de Eva Perón en primer plano y, al fondo, la calle del Doctor Gómez Ulla. En ellas trabajó Manolo Amago como sereno. (Fotografía: Mario Sánchez Cachero).
Plaza de Manuel Becerra, con el Parque de Eva Perón en primer plano y, al fondo, la calle del Doctor Gómez Ulla. En ellas trabajó Manolo Amago como sereno. (Fotografía: Mario Sánchez Cachero).

Un oficio heredado, una afición convertida en trabajo

Natural del concejo asturiano de Cangas del Narcea —¡cuántos serenos venían de la tierrina!—, heredó el puesto de su padre, también sereno como él. Tenía 22 años y acababa de llegar a Madrid tras cumplir el servicio militar. Su área fue la zona de Manuel Becerra y el parque de Eva Perón, cuyas puertas estaba encargado de cerrar diariamente, rondando además la avenida de los Toreros y las calles de Cartagena, Francisco Silvela y doctor Gómez Ulla, entre otras. En esta última, entre los números 8 y 10, los vecinos colocaron una placa en homenaje a uno de los personajes más queridos del barrio. Un caso poco frecuente en nuestra geografía: que se recuerde a alguien en vida y no se espere a que sus huesos reposen en su tumba para rendirle los honores que mereció a lo largo de su carrera.

Placa dedicada a Manolo Amago junto al portal del número 8 de la calle del Doctor Gómez Ulla. (Fotografía: Mario Sánchez Cachero).
Placa dedicada a Manolo Amago junto al portal del número 8 de la calle del Doctor Gómez Ulla. (Fotografía: Mario Sánchez Cachero).

In memoriam…

El 26 de agosto de 2025, Manolo Amago nos dejó para siempre, a los 98 años de edad. No es solo la desaparición física de una persona: su marcha lleva implícito el fin definitivo de un oficio que, durante años, hizo sentir su presencia en las calles madrileñas. Sus vecinos, aquellos que ya le recordaron en vida, le rindieron un último homenaje, colocando algunas esquelas y un ramo de flores en el mismo portal en que colocaron la placa. No hay duda de que nunca olvidarán a Manolo Amago. el último sereno de Madrid.

El homenaje de los vecinos. Esquela y ramo de flores debajo de la placa en recuerdo de Manolo Amago, en la calle del Doctor Gómez Ulla.. (Fotografía: Mario Sánchez Cachero).
El homenaje de los vecinos. Esquela y ramo de flores debajo de la placa en recuerdo de Manolo Amago, en la calle del Doctor Gómez Ulla.. (Fotografía: Mario Sánchez Cachero).

Es el fin de una época.

Descanse en paz, Manuel, Manolo, Amago Fuertes.

Mario Sánchez Cachero
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¿Qué hay —y qué podría estar en peligro— bajo el Mercado de San Miguel?

La ampliación del sótano del Mercado de San Miguel despierta preocupación: ¿están en riesgo hallazgos arqueológicos?

Las noticias sobre la inminente ampliación del sótano del mercado han encendido las alarmas entre especialistas y defensores del patrimonio. La intervención podría poner en peligro restos arqueológicos aún no documentados. Sin embargo, el asunto podría ser más complejo de lo que parece. Hay indicios de que bajo el mercado podría conservarse más de lo que hasta ahora se ha pensado.

En las imágenes que acompañan este artículo se explica, paso a paso, por qué conviene mirar con lupa este proyecto.

Impacto de las obras en el patrimonio oculto del centro de Madrid: el caso del Mercado de San Miguel

Plano actual y planta de sótano del mercado. El sector blanco ya existe, por lo que hay que olvidarse de los restos que allí pudieran haber existido. El sector azul es el que se va a excavar, hasta abarcar toda la planta del edificio…

Plano arqueológico del subsuelo del Mercado de San Miguel: zonas en riesgo por la ampliación

Bajo el sector a excavar (color azul) discurría un lienzo de muralla cristiana (unos 12 metros, trayecto hipotético) y el extremo del cubo contiguo (comprobado documentalmente). Además, estaba toda la nave del evangelio de la iglesia primitiva de San Miguel de los Octoes, pero el templo despareció totalmente en la reconstrucción de 1613…

Restos históricos bajo el Mercado de San Miguel: posibles daños por obras de ampliación

San Miguel de los Octoes se reconstruyó por completo a partir de 1613, y duró hasta 1809: la nueva nave del evangelio, torre y parte de la nave central quedarían dentro del sector a excavar… Los restos que quizá persistan bajo el mercado, por tanto, son el pequeño lienzo de muralla y las zonas dichas del San Miguel de los Octoes reconstruido.

Proyecto de remodelación de la iglesia de San Miguel de los Octoes aprobado por Arquitecto Mayor de la Villa, Juan de Villanueva. Fuente: Memoria de Madrid
Proyecto de remodelación de la iglesia de San Miguel de los Octoes aprobado por Arquitecto Mayor de la Villa, Juan de Villanueva.
Fuente: Memoria de Madrid

Imágenes

  • La imagen de cabecera ha sido tomada de la página web de Telemadrid.
  • Las imágenes base han sido tomadas de:
    • Ortega Vidal, José, and Francisco Javier Marín Perellón. La forma de la Villa de Madrid. Dirección General de Patrimonio Histórico, Consejería de Cultura y Deportes, Comunidad de Madrid y Fundación Caja Madrid, 2006
José Manuel Castellanos Oñate