Los madrileños mantenemos de antiguo una relación de amor y odio con la Sierra. El segundo país más montañoso de Europa después de Suiza, repetimos desde la escuela primaria, unas veces con orgullo, otras con desdén. La capital no puede escapar de la visión de los colosos de granito. En cuanto se hace amago de abandonar la urbe por la calle de la Princesa, asoman los Siete Picos que nos han tenido en vilo los últimos tres días.
El Gato Bloguero
Restauración de la Cerca de Felipe II
Es el exiguo tramo que se conserva milagrosamente en la calle de Bailén, en concreto en línea próxima a la perpendicular de la fachada trasera del antiguo Palacio del Marqués de Grimaldi, edificado entre 1776 y 1782 en estilo neoclásico bajo los planos de Francisco Sabatini, y actualmente ocupado por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Si buscamos el acceso de vehículos a la ampliación del edifcio del Senado- cuya construcción precisamente facilitó el descubrimiento de la cerca-, lo encontraremos inmediatamente, protegida tras una verja, y junto a la moderna garita de vigilancia y control de acceso de la referida sede parlamentaria.
En la embajada de Bulgaria, homenajeando al madrileño y eslavista Juan Eduardo Zúñiga
Desde los baldíos de Santo Domingo y Leganitos, un viento duro sopla briznas de nieve y sacude los bordes de la capa hasta enredar las piernas y obligar a la mano enguantada a sujetar el ala de la negra chistera y entornar los ojos que apenas ven el suelo empedrado, tan conocido, según entra en la calle Angosta de San Bernardo y entonces le parece que una voz de mujer grita muy lejos «¡Mariano, ven, Mariano!», pero es el zumbar del viento en los oídos
La Gatera de la Villa 35
Ya está aquí La Gatera de la Villa 35.
El solsticio de verano, heraldo del estío y de un nuevo número de nuestra revista, fiel a su cita. Presenta en su portada una fotografía inédita de la Virgen de la Flor de Lis, una imagen desconocida para muchos madrileños y que luce esplendorosa tras su reciente restauración, en la que se ha intentado recuperar su aspecto original.
El Niño ya no presenta un rostro de angelote barroco, sino que muestra una faz tardorrománica, muy similar a la de la Virgen; además, le han quitado los puños bordados que asomaban bajo las anchas mangas y también el zapatito, producto todos ellos de restauraciones anteriores. Una portada así pone de entrada el listón de las expectativas del lector muy alto, pero si el exterior de la revista luce espléndido su contenido no le va a la zaga. Personajes tan madrileños como San Isidro y Cascorro, la (no) gestión patrimonial del Metro de Madrid, el descubrimiento de la casa que fuera escenario de las Rimas de Bécquer, una entrevista a la escritora Olalla García o la reseña de la presentación de dos libros sobre la historia de Talamanca de Jarama son solo algunos de los variopintos temas y artículos que integran este número, el 35, cuyo contenido se desglosa a continuación.
Jardín de Larra. Baile de piedras
Tras el «toque de atención» dedicado por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid al Ayuntamiento por la discutible «restauración» efectuada en la «muralla-pretil» de las calles del Factor y Rebeque, en un espacio de poco más de diez días se ha procedido a enmendar la misma con unos criterios más ajustados a los actuales parámetros empleados por la Arqueología, en las tareas de restauración, rehabilitación y consolidación de restos de elementos inmuebles históricos.