Junto con la de la Cuesta de los Ciegos y alguna de la Casa de Campo, son las únicas fuentes de la II República que han logrado llegar a nuestros días. Ésta en cuestión, quizás, por el abandono que siempre ha sufrido el barrio de Lavapiés (Avapiés).
Aunque en principio manaba su liquido elemento del viaje de agua del Abroñigal Bajo, actualmente de sus grifos brota la del Canal de Isabel II.