El origen del karaoke, tal y como nos lo han contado siempre, empieza en el Japón de los años setenta —y tal y como de verdad ocurrió, empieza cincuenta años antes, en Madrid. Pero vayamos por partes, que no todo el mundo tiene tan claro qué es esto del karaoke. Dice la RAE, y cito textualmente, que karaoke es una «diversión consistente en interpretar una canción sobre un fondo musical grabado, mientras se sigue la letra que aparece en una pantalla». La palabra es japonesa y proviene de kara ‘vacío’ y oke (de ōkesutora) ‘orquesta’; lo que viene a significar algo así como «orquesta vacía».
Madrid y la música
Madrid ha inspirado zarzuelas, cuplés, tonadillas y canciones de todas las épocas. Una ciudad que lleva siglos poniéndole música a su propia historia.
Cuatro décadas rodando por el Asfalto: Rock madrileño inasequible al desaliento
Don Quijote me abandonó. Cambió su lanza por un tractor.
“Rocinante” (1977)
Han visto pasar el entierro de la Nova Cançó, de la Movida, del acid-house y de los indies y se seguirán escuchando sus discos cuando asistamos a los funerales del postureo (presuntamente) hipster. Esta banda pisó el acelerador en los años 70, sigue fiel a sus principios, y hemos tenido el honor de escuchar cómo habla y cómo canta uno de sus miembros, Julio Castejón.