Cuando la telefonía móvil daba sus primeros pasos, un 23 de febrero de 1981, este teléfono fue el que más crónicas y últimas noticias dio.
Tras esperar turno y conseguir la afamada ficha, los periodistas relataban a través de él la última hora de los sucesos acontecidos en el Congreso. Casa Manolo, centenaria taberna de la calle de Jovellanos, que ha dado de comer a republicanos, franquistas y monárquicos, se convirtió durante esas horas en sede de todos los periódicos nacionales e internacionales y su teléfono en el más importante de España.