Si hubiera que elegir un icono, el monumento más representativo de Madrid sin duda que la fuente de la Cibeles ocuparía un lugar de honor en la lista de candidatos junto a la Puerta de Alcalá y el Oso y el Madroño. A mí me resulta difícil optar por sólo uno de ellos, una disyuntiva que se me semeja a esa tramposa pregunta, y un tanto perversa, de a quién quieres más, ¿a mamá o a papá?
Curiosidades madrileñas
Curiosidades relacionadas con diversos aspectos de la historia y el patrimonio madrileños son una de las secciones que más disfrutan nuestros lectores. Madrid es una ciudad llena de historias fascinantes, anécdotas desconocidas y secretos escondidos entre sus calles, edificios y monumentos. En esta sección, nos adentramos en esos detalles que a menudo pasan desapercibidos, pero que contribuyen a la riqueza y el carácter único de la ciudad.
Desde leyendas que datan de la Edad Media hasta hechos históricos que marcaron el destino de Madrid, pasando por los rincones menos conocidos pero cargados de historia, seguro que alguna de estas curiosidades os sorprenderá y hará que miréis la ciudad con otros ojos. Nos encanta desvelar esos aspectos menos evidentes, pero igualmente importantes, que hacen que Madrid sea una de las capitales más vibrantes y fascinantes de Europa.
Columnas jónicas en la ribera del Manzanares
Con varios yacimientos arqueológicos en estudio por Patrimonio Nacional en estos momentos, me han venido a la memoria las columnas jónicas del Manzanares, que pese a su aspecto no son tan antiguas, ni mucho menos, puesto que ni son griegas ni romanas, como algunos creen, sino que datan de comienzos del siglo pasado.
Música frente a la pandemia
La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu
La cita proviene del Quijote y recoge una idea que la sabiduría popular ha vertido en el refrán el que canta su mal espanta.
Las “cartas húngaras” de Sorolla
Introducción
Cada investigación científica viene precedida de un largo proceso de documentación. Después, a lo largo de la misma, surgen hilos más bien poco perceptibles a simple vista; no obstante, en cuanto tiramos de ellos, rebrotan a la superficie vidas humanas, creaciones artísticas o acontecimientos históricos, que recobran vida, dan nuevo enfoque a hechos ya conocidos o bien otorgan relevancia a datos que hasta ese momento no la tenían. La labor de los historiadores es imprescindible, pues en cada generación tenemos que redescubrir lo que, con el paso del tiempo, había caído en el olvido.
¿Lavapiés o Avapiés?
¿Se dice Lavapiés o Avapiés? ¿Cuál es la forma correcta de nombrar a este barrio? ¿Son ambas válidas?
Las primeras menciones documentales del topónimo son de 1441, 1473, 1495, 1498, 1547… y en los documentos (manuscritos) de aquella época se utilizaba la escritura denominada cortesana, que no respetaba la separación de palabras y carecía de mayúsculas propiamente dichas.